Especial |

Excélsior

San Luis Potosí— A unos minutos de La Joya, está El Llano de Jesús María… allí Ruby Azucena celebró sus XV años, pero no como los de su vecina; la familia Chávez Compeán corrió la voz sobre la fiesta de su hija entre los habitantes de las rancherías cercanas una vez que logró reunir lo necesario para el gran día.

Aquí no hubo “chiva”, pues la carrera de caballos fue suspendida de último momento por respeto a la familia de don Félix Peña, quien murió durante la multitudinaria fiesta de Rubí Ibarra, el pasado 26 de diciembre.

En las fotografías de Ruby Azucena, en donde muestra una cándida y relajada sonrisa, se le ve con un vestido blanco con rojo y flores bordadas que fue adquirido en una boutique de Matehuala.

Asegura que no le hubiera gustado que sus XV años fueran como los de “la otra Rubí, la de La Joya”.

"Yo estoy contenta, a mí no me gustan todas esas cosas, a mí me gusta todo más tranquilo, que no haya tanto relajo”, expresó la adolescente, quien estudia Administración en el Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario, de la comunidad de Santa Lucía.

Su fiesta, afirmó, es como la de todas las quinceañeras del municipio de Villa de Guadalupe.

Para la comida, sus padres ofrecieron asado (mole rojo con carne de cerdo), barbacoa, sopa de arroz y codito.

Su pastel era de cuatro pisos, color perla, decorado con espuelas de chocolate y en la parte superior una montura. Los chambelanes bailaron con Ruby con atuendos de charro y fueron secundados por los invitados hasta “que el cuerpo aguantó”.

Su fiesta se celebró al siguiente día de la de Rubí Ibarra -el martes 27-; no fue viral en redes ni en medios, no hubo reporteros, policías ni elementos de Protección Civil, sus invitados fueron sus familiares y amigos y vecinos. -Estoy feliz, dijo.

 



RECOMENDAMOS