El Diario de Juárez

Canadá volvió a levantar el trofeo de campeón mundial juvenil de hockey, sanando la herida de la final perdida hace un año y extendiendo su domino en la categoría.

La selección nacional ganó la medalla de oro tras vencer a Suecia en la final, jugada en Buffalo.

Sin embargo, uno de los momentos más virales de la noche no estuvo del lado de los ganadores, sino de los perdedores.

El capitán de la selección sueca, Lias Andersson, no quería saber nada del segundo lugar. Con lágrimas en los ojos de la decepción, Andersson recibió su medalla, sólo para lanzarla al público unos segundos después.

Las imágenes se viralizaron en las redes sociales en cuestión de minutos y –como era de esperarse– levantaron un debate sobre el gesto del jugador.

La medalla terminó en manos de un fanático que llevaba un suéter de los Rochester Americans, el equipo cantera de los Buffalo Sabres, aunque minutos después se quitó el suéter y mostró una camiseta de Suecia que llevaba debajo.

Sin embargo, el propio Andersson confirmó que su gesto no fue planificado, sino símbolo de su frustración. “Esa persona en las gradas quería más (la medalla) que yo”, dijo a la prensa tras la derrota.

En Twitter, Facebook e Instagram, los usuarios se dividieron entre quienes no tenían problema con el gesto del jugador, quien demostró una pasión por la victoria, y los otros que consideraron una falta de respeto “botar” su medalla así. (Con información de NMNoticias.ca)



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