Excelsior

Ciudad de México–  En la estación Allende del Metro, entre las 13:20 y 13:30 horas del pasado martes, en el acceso sur-poniente, cuatro hombres y dos mujeres pidieron el favor de que se les permitiese ingresar con un féretro.

La razón, argumentaron, porque no tenian dinero para pagar el flete, a lo que el PBI Nicolás Hernandez Hernandez, placa 28423, les permitió el ingreso.

Con esta acción cometieron varias violaciones al Reglamento de Movilidad de la Ciudad de México y al Manual del Usuario del Sistema de Transporte Colectivo (STC).

Y el quebrantamiento de las normas fueron toleradas por la autoridad encargada del acceso, es decir, el policía de torniquetes.

La Fracción 21 del Artículo 230 prohíbe expresamente el ingreso a las instalaciones del servicio de transporte masivo con objetos que puedan causar daño a las instalaciones, carros o trenes del medio de transporte.

Este mismo artículo, en sus fracciones 10 y 11 también prohíbe transportar objetos que estorben el movimiento o causen molestia a los demás pasajeros y pongan en peligro la seguridad o comodidad de las personas.

Además, el Artículo 227 contempla la posibilidad de que la autoridad niegue el acceso al servicio de transporte público de pasajeros si se pone en riesgo a los usuarios.

“Son causas justificadas para negar al usuario la prestación del servicio de transporte público de pasajeros, cuando porte bultos, materiales inflamables o animales que puedan, de forma manifiesta, causar molestia o representen un riesgo para los demás usuarios o ensuciar, deteriorar o causar daños al vehículo, con excepción de perros de asistencia”, se indica textualmente en la fracción 2.

El Manual del Usuario del STC, publicado desde hace varios años en la página de internet del organismo, también prohíbe expresamente a los usuarios ingresar con bultos voluminosos y objetos metálicos aún cubiertos.



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